sábado, 12 de diciembre de 2009

“La situación curricular ha sido superada por las condiciones sociales, políticas y económicas que privan en el contexto nacional e internacional”

Introducción

En la época contemporánea suelen usarse una gran variedad de neologismos, algunos con mucha significancia y la mayoría en el desuso originado por la inoperancia, éstos últimos son los que con el paso del tiempo deben comenzar a renovarse para no quedar desfasados por las revoluciones epistemológicas y paradigmáticas. Uno de los términos más utilizados y eventualmente revisados por la comunidad investigadora en el ámbito educativo es el de curriculum, este término tiene varias acepciones que desde luego tiene un significado diferente dependiendo del contexto en el que se utilice.

El significado a revisar con el presente ensayo es el referente a todos los métodos, objetivos, finalidades, curricula, diagnóstico entre otros, obviamente el realizar un bosquejo conceptual no representaría más que un aporte más al glosario y al bagaje cultural del lector, ello por supuesto no es algo malo, sin embargo la finalidad y trascendencia de esta producción literaria es que los futuros investigadores pueda establecer un puente entre el concepto y la vida real que es lo trascendente para cada uno de los interesados en este tema.

La directriz con la que se enfoca el tema del curriculum contempla aspectos políticos, sociales y económicos ya que el hablar de curriculum o de educación desde un solo enfoque sería como establecer un monologo sin entendimiento alguno y sin intencionalidad. Desde este punto de vista parece ser que el curriculum es un tema de gran preocupación en el mundo actual, sobre todo porque los cambios científicos, tecnológicos, culturales, políticos y económicos son vertiginosos y por ende las necesidades de la sociedad y de los intereses ponderan por el desarrollo de individuos con ciertas características que impacten notoriamente en su productividad en el campo laboral.

Esa es la perspectiva que se analizará a lo largo de las siguientes páginas y sobre todo se realizará una crítica basada en la política del cumplimiento, en la cual los secretarios de educación y las autoridades La primera e ineludible tarea de la educación
es enseñar un conocimienteducativas cumplen pero a la vez mienten generando así reformas y proyectos de escritorio que cumplen únicamente con el trámite administrativo pero que finalmente no satisfacen las necesidades imperantes en el mundo actual.


La situación curricular ha sido superada por las condiciones sociales, políticas y económicas que privan en el contexto nacional e internacional.
La primera e ineludible tarea de la educación
es enseñar un conocimiento capaz de criticar el propio conocimiento.
Debemos enseñar a evitar la doble enajenación:
la de nuestra mente por sus ideas y
la de las propias ideas por nuestra mente.
Edgar Morin

1.1 La situación actual del curriculum.

Tradicionalmente, el diseño curricular educacional ha planteado objetivos, metas y estrategias, a partir de diagnósticos fundados en indicadores de orden nacional o regional. De esa manera se han fijado los requerimientos necesarios. Pero, si bien es cierto que una estrategia de planeación descentralizada y participativa ofrece determinadas ventajas como las que han sido mencionadas no es menos cierto que también se enfrenta a algunos riesgos. Por una parte, son muy pocas las localidades del país en las cuales el poder se encuentra distribuido en forma simétrica, o en donde se ha fomentado el ejercicio de la participación democrática en las decisiones de importancia para la mayoría de los componentes de dichas comunidades. Como resultado de esta situación, es necesario anticipar la posibilidad de que la estrategia de planeación que está siendo esbozada sea controlada o instrumentalizada por aquéllos que efectivamente ostentan el poder en las comunidades respectivas. Tal posibilidad puede materializarse a través de diversos mecanismos. Así, por ejemplo, a pesar de que la planeación se lleve a cabo a través de asambleas u otros procedimientos de consulta, puede darse el caso de que un número importante de personas se abstenga de participar, o se limite a apoyar los puntos de vista de los dirigentes comunitarios.

Por otra parte, es también posible que las comunidades locales no estén dispuestas a apoyar algunas decisiones que el gobierno considere necesario implementar para garantizar el bien común de la nación.

Lo anterior obliga a avanzar con prudencia en la línea aquí sugerida, de tal manera que se disponga oportunamente de los mecanismos necesarios para contrarrestar los intentos de instrumentar la planificación educacional, o bien de los procedimientos educativos que permitan obtener el consenso comunitario en torno a las decisiones que, siendo de interés general, encuentren obstáculos en algunas localidades del país.

Diaz, Barriga (2005) señala que para poder desarrollar un modelo que ofrezca las suficientes oportunidades a todos los individuos es necesario que se diseñen curriculas que no sólo estén pensadas en satisfacer a las necesidades actuales de manera momentánea sino que permitan tener un desarrollo a largo plazo y con una visión de prospectiva. Las características antes mencionadas son las que deberían estar implícitas en cada una de las reformas educativas, en contraste en el fondo de cada una de ellas se encuentra tristemente un rompecabezas en el cual se hallan retazos de muchas ideologías extrañas y descontextualizadas.

Ante estos problemas es que el sistema educativo mundial se encuentra actualmente, virtuosamente halagado en algunas ocasiones por responder a los requerimientos mediatos, pero reprochado por no dar respuestas a largo plazo, y es que en verdad todos los individuos actualmente en edad escolar estamos inmersos en un camino donde el principio ya ha sido tomado, pero que la meta cada día cambia de acuerdo a los intereses políticos y económicos.

Quienes trazan ese camino se hallan en la disyuntiva de establecer dos caminos, uno que es representado por los principios filosóficos que orientan los fines educativos establecidos por la OCDE y el otro que sin duda alguna es el más ancho y transitado por las condiciones operantes globalmente que determina quienes están aptos para trabajar y quienes no, la pregunta aquí sería ¿Por qué no mejor fusionar ambos caminos y crear una poderosa autopista de educación-desarrollo?

Ello por supuesto significaría un trabajo y una labor intensa para poder responder a las necesidades de la población mundial, y también representaría integrar a todas las naciones en un proyecto de desarrollo global, quizás lo primero sería un tanto sencillo, pero lo más difícil sería acabar con la competencia en la que se encuentran las superpotencias por ostentar el mayor poderío económico, políticos y social que plantea la globalización.

Este tan ansiado proyecto ha sido fuente de innumerables discusiones en congresos internacionales donde tratan de fijarse estándares para el desarrollo del mundo y de los individuos, lo primero que se debe destacar de ello es que para poder equiparar condiciones es necesario homologar las características de la población, ello sin duda alguna es un sueño difícil de alcanzar y una meta casi imposible de concretar; sin embargo una acción con la cual se puede apoyar es la de adaptar esos estándares impuestos, es obvio y lógico que los cambios no pueden ser frenados, evidente también lo es pensar que nadar en contra de la corriente de un río es una práctica inútil, pero prepararse para ello y atarse de un peñasco con una soga resultaría un recurso y un apoyo imprescindible y de mucho valor.

Afirma Martiniano (2009, pág. 35) La sociedad actual vive en una etapa de cambios vertiginosos y muy súbitos en la que lo actual mañana ya es obsoleto y obviamente para poder sobrevivir a ese devenir es preciso plantear nuevas alternativas de adaptación, esa adaptación debe convertirse en un elemento primordial que debe encontrarse inmerso en el curriculum actual, las condiciones ya están dadas y realmente el trabajo debe realizarse de manera conjunta y pensando en el colectivo.

Actualmente al momento de presentar las reformas educativas pareciera que no se presentan los cambios esperados, algunos aunque no son muy mediatos suelen aparecer sus efectos tiempo después, y muchos otros nunca lo logran, sin embargo esos cambios tienen un mismo sentido y deben seguir una misma dirección que es la de la integración a un modelo ya establecido por las condiciones globales que imperan en todos los sistemas, éstos mismos son los que determinan la posibilidad de provocar reacciones que son ya previsibles puesto que cómo dice Lawton “La sociedad y los individuos son productos de un diseño que está hecho a la medida de satisfacer las necesidades del cliente más exigente”

Al respecto de la analogía que postula Lawton se puede inferir que el curriculum como es planteado e impuesto tiene una doble finalidad, por un lado la ideal e incluso un tanto utópica y la otra que tiene una interacción directa con los modelos imperialistas y capitalista en donde los individuos se preparan únicamente para servir y poder adaptarse a una sociedad productiva que cada vez más y más exige mucho y humaniza poco. Desde un segundo punto de vista, Bernstein formula su teoría desde la búsqueda de las claves que permitan entender cómo se produce la transmisión cultural. En nuestras sociedades, la división social del trabajo sobre la que se fundamentan es la que regula los principios de poder y control social que, a través de mecanismos diversos, generan los procesos de producción, transformación y reproducción social y cultural.

En efecto esas prácticas traen consigo muchísimas problemáticas porque únicamente ofrecen soluciones de carácter paliativo que no responden a las verdaderas necesidades de educación, y por ende se convierten en prácticas carentes de valor real y adquieren un sentido mecánico en su ejecución. Una condición que se debe retomar y que es de vital importancia reside en el poco margen que podemos darnos para realizar los ajustes necesarios puesto que cuando las necesidades globales son determinadas, los estudiosos apenas comienzan con el diagnóstico, lo lamentable de este desfase de tiempo es que cuando las reformas se encuentran listas para salir a la luz, se vuelven descontextualizadas porque las condiciones en ese momento ya son otras y las necesidades resultan distintas.

HUEBER, H (1983), citado por Sacristán (1999, p. 73) señala que: “En verdad la planeación y diseño del curriculum atraviesa por un fuerte problema ya que últimamente se plantean nuevos enfoques y otras metodologías, pero el trabajo sigue siendo únicamente un trámite burocrático que termina impreso y guardado en los estantes de los profesores”

1.2 ¿Cómo llenar un hueco haciendo otro?

En ésta encrucijada se encuentran los investigadores y encargados de elaborar el curriculum debido a su limitación y obligación de responder a los requerimientos que va marcando un sistema meramente capitalista; olvidándose de las necesidades de la población por aprender y mejorar sus condiciones día con día, por ello es necesario que en lugar de tapar un hueco haciendo otro se piense en una alternativa que permita subsanar ambas necesidades, esa propuesta precisamente es representada por una educación orientada a promover el cambio social, en lugar de que los procesos educacionales se limiten a transmitir una cultura supuestamente inmutable, o a preparar a los individuos para adaptarse a una sociedad sujeta a diversos procesos de cambio, independientes de la educación.

Pensar en esa independencia de la educación con respecto a los aspectos políticos, económicos y culturales es como pensar en una computadora sin monitor puesto que es necesario que la educación que se imparte en los centros escolares vaya dirigida el pos del desarrollo y mejoramiento de la forma de vida de los individuos en sociedad, integrando el curriculum con una perspectiva holística y no seccionada, esta finalidad debe ponderar en cada una de las reformas puesto que en ello reside que los individuos que se están formando en los salones de este vasto sistema educativo sean competentes para resolver situaciones de la vida cotidiana.

Al respecto de las competencias la sociedad debe estar consciente que el dotar a los alumnos de meros conocimientos ya no es el fin de la educación ya que los conocimientos que ayer fueron el día de hoy están en constante cambio, la ciencia tiene una característica fundamental que la diferencia y caracteriza que es estar constantemente enriqueciéndose y fusionándose con nuevos conocimientos, por ello es que las COMBAS (Competencias Básicas) han retomado dos que son primordiales para que la sociedad no quede atrás con el proceso evolutivo de los conocimientos y de la ciencia. Dos de ellas son las competencias del aprendizaje permanente y la del manejo de la información.

Es preciso puntualizar que para poder superar el desfase existente entre el curriculum y las necesidades actuales es necesario que los individuos hagan énfasis en su capacidad para poder aprender continuamente, regular sus procesos y reflexionar acerca del uso de los conocimientos que va adquiriendo, es decir que “aprenda a aprender” (Torres, 2000). Manejar información también es una competencias que exige mucho por parte de los individuos como aprendices autónomos puesto que debido a las condiciones actuales y al avance gigantesco de la tecnología se hace posible un acceso más sencillo a las redes de información, las TIC´S integran medios muy eficaces para la difusión de corrientes teóricas nuevas que en otros tiempos tardaron décadas en llegar al país, e inclusive se puede interactuar con otros individuos de otras nacionalidades en tiempo real; toda esa información evidentemente no sirve de nada si el cibernauta no sabe analizarla ni emplearla de manera eficaz en contextos determinados.

1.3 ¿Qué hacer ante el desfase del curriculum imperante con los requerimientos de la sociedad actual? La transición de un curriculum formal a un curriculum real en las aulas.

Los docentes se encuentran ante un reto de colosales dimensiones, aunque no imposible de lograr, el formar a través del curriculum que le es impuesto y que muchas veces retoma con desagrado pero que a la vez le sirve como pauta para formar individuos con características necesarias, pero con la posibilidad de dotarlos de herramientas fundamentales para desenvolverse en la vida y tener éxito, esas herramientas serán el sello distintivo que lo diferenciarán del resto de la población y de las masas generadas por el sistema político, económico y sociocultural imperante. Esas características deben ser constructo del estudiante en conjunto con los profesores y todos los actores que participan en su formación, para ello obviamente se debe renunciar al papel pasivo del docente, al aplicador, la postura del “todo logo”, el ególatra y debe dar paso al “Animador del aprendizaje” (Lipman, 2005)

Un planteamiento que puede potenciar el desarrollo de un perfil de egreso deseable desde el enfoque humanista y productivo es integrar en el curriculum dos grandes elementos que son imprescindibles a la hora de planear un proyecto de desarrollo, en específico a la hora de planear un curriculum para la sociedad, esta integración consiste en contemplar lo que hasta ahora a abordado Stenhouse quien planea que las perspectivas filosófica y sociológica son, en definitiva, las dos caras de una misma moneda, en los dos casos el interés está en el contenido del currículum pero, mientras la perspectiva filosófica tiene como eje la naturaleza del conocimiento y averiguar cuál es el más valiosos en cualquier tiempo y lugar, en la perspectiva sociológica el interés se sitúa en la relevancia del conocimiento en el presente, en sociedades concretas.

En las sociedades como la actual donde producción y reproducción de bienes (materiales y culturales) se encuentran separados hay que buscar un modo de enlazar ambos contextos para evitar que se produzcan fisuras y discontinuidades entre ellos. Esto se hace seleccionando, clasificando y transformando los conocimientos y las destrezas necesarias para participar en la vida social en “textos” que representen, recreen, ese mundo social. De esta forma se garantiza que, en un momento determinado, los individuos más jóvenes pueden incorporarse al mundo de la producción estando en posesión de los conocimientos y destrezas requeridos.

Un asunto que sin lugar a dudas merece ser tomado en cuenta es el hecho de que el currículo es experimental y flexible. Esto significa que, el diseño y la implantación del currículo tienen que ser parte del mismo proceso de constante investigación y evaluación; que debe ser elaborado en detalle, o reformulado, por los docentes para que en efecto responda a las características de sus estudiantes. No puede verse el currículo como una camisa de fuerza, sino como una guía para orientar y estructurar de modo más efectivo un proceso de enseñanza que suscite aprendizaje (Peters, 1977). Para ello, es necesario que el currículo sea objeto de investigación y evaluación constante en términos de su eficiencia y efectividad.

En cuanto al trabajo del docente, el currículo no describe lo que ocurre en el salón de clases o en una institución educativa, sino que prescribe lo que en términos generales debe ocurrir. Desde luego, muchas veces el currículo prescrito y lo que verdaderamente ocurre en el salón (el currículo ejecutado) clases no coinciden. El currículo puede entonces convertirse en una distorsión de la realidad; en ideología (Jackson, 1995). Esta distorsión de la realidad cobrará sentido en la medida que los docentes impriman la significancia en cada una de las prácticas que llevan a cabo con los alumnos y en el momento de que se den cuenta de que tampoco son reproductores de la sociedad actual ni títeres del sistema imperante.

Conclusiones

Algunas reflexiones para concluir son las siguientes:

Se pueden atribuir a múltiples factores el fracaso de los sistemas educativos en el mundo, se puede culpar al sistema político, económico, social, cultural, a conflictos de intereses, sin embargo los docentes tienen la última palabra al decidir ser reproductores de la sociedad o encausadores de un modelo educativo libertador.

Guiarse por el curriculum formal no significa ser cómplice de la aristocracia ni de las desigualdades sociales en el mundo, aplicarlo como una receta de cocina es el papel más infame que puede adoptar el profesional de la educación.

La sociedad cambia, los sistemas educativos evolucionan, los requerimientos también pero lo que sin duda no debe perderse es el enfoque teleológico de la educación, que es encausar la vida del hombre hacia la búsqueda de su propio ser en relación a su existencia y el mundo que le rodea.

Y para finalizar…

El mundo capitalista, los intereses mundiales y los cambios tan rápidos que se presentan día con día en nuestra sociedad son una bomba de tiempo que tarde o temprano habrán de estallar, cada vez que se hacen esfuerzos por generar un curriculum al vapor tiene por consecuencia aletargar el momento de la destrucción; el hecho no es retardar los efectos, sino encontrar la combinación que desactive el mecanismo que transgrede esa transcición, lo ideal es que esa clave tenga como directrices el desarrollo productivo, que le permita integrarse a una sociedad, interactúe y participe en el desarrollo económico de su país y el humano como individuo libre y consciente de su acontecer y de su papel en la sociedad.


Referencias bibliográficas

BERNSTEIN, BASIL (1985), "Clasificación y enmarcación del conocimiento educativo", en: Revista Colombiana de Educación, 1er. Semestre
DAVINI, MARIA CRISTINA (1999), Curriculum, UNQ, Bernal, Enfoques teóricos del currículum, pp 49-79
HUEBER, H (1983), Cap.10 "El estado Moribundo del currículum", en Gimeno Sacristán, José y Pérez Gómez, Angel (comps): La enseñanza, su teoría y su práctica. Akal, Madrid, pp. 210-222. ·
KEMMMIS, STEPHEN (1988), Cap.3 "Hacia la teoría crítica del Curriculum", en: El currículum más allá de la teoría de la reproducción, Morata. Madrid, pp.78-93.
Román, M. y Diez, E.: (1999) “Aprendizaje y currículum: Didáctica socio – cognitiva aplicada”, Madrid, Eos. 1999
Sacristán, Gimeno J. (1998). “El curriculum. Una reflexión sobre la práctica”. Madrid. Editorial Morata. Págs. 69-75.

“Las políticas educativas como agentes de la desigualdad, el Sistema Educativo Nacional como consecuencia de la negligencia y falta de planeación"

INTRODUCIÓN


Es tiempo de dejar de alabar al sistema educativo nacional y a comenzar a fincarle responsabilidades por la espantosa realidad social que se está viviendo actualmente, una realidad que difícilmente se modificará con tratamientos paliativos como han sido propuestos décadas anteriores e incluso actualmente, si la historia que es una asignatura que se basa en el análisis, la crítica, la reflexión y comprensión del pasado para no cometer los mismos errores en el futuro no ha sido del todo clara con lo que se debe hacer; entonces es tiempo de comenzar a prepararle un cortejo fúnebre al Sistema Educativo Mexicano ya que es inminente su destrucción y muerte.

Sin tener una visión malinchista es necesario mencionar que el Sistema Educativo Mexicano se está desangrando desde sus orígenes a principios del siglo XX, puedo atribuirle las causas a muchos factores y los puedo bautizar de tantas formas como yo lo deseara, pero irremediablemente el foco en el que convergen todos los problemas se le llama planeación.

La pretensión del presente ensayo es precisamente hacer mella en los resultados que se han generado a partir de las políticas educativas implementadas en distintas épocas de la historia de nuestro joven pero desahuciado Sistema Educativo Mexicano, no deseo criticar únicamente desde una perspectiva inocua, sino analizar todos aquellos elementos que eran de suma importancia y que tenían que ser tomados en cuenta para evitar tantas consecuencias a largo plazo.

Espero que después de que el lector lea este ensayo no se quede únicamente con la visión del autor, sino que construya su propia opinión en base a su criterio y su capacidad de reflexión, que a fin de cuentas es lo que importa ya que en base a la polémica que genere estaré asegurando el interés y la posibilidad de que se siga investigando con respecto al tema presentado y por ende tendré la seguridad de que se podrá proponer una solución de fondo que pueda cambiar las condiciones generales de nuestro país.

Tengo que hacer una acusación muy grave y que quizás ya haya sido hecha con anterioridad, no me interesa si fue tomada en cuenta o no pero tengo la necesidad de difundir lo que pienso, el sentimiento en este momento pasa al plano de lo irrelevante y la razón se convierte entonces en el motor de esta acusación, acuso al Sistema Educativo Mexicano (que nombraré posteriormente como SEM por cuestión de practicidad) y sus políticas de escritorio de ser la génesis de la desigualdad social y pobreza que se vive actualmente en nuestro país, exijo que este organismo sea llevado a juicio y que sea juzgado como cualquier otro sentenciado por cometer graves delitos e infamias en contra de la población de nuestro país; tanta pobreza, marginación e inmensas brechas de desigualdad son la moneda corriente que se paga diariamente en nuestra sociedad (Paz, 1985)

Esta sociedad que comenzó a vivir una aparente revolución en 1910 y que buscaba en sus ideales más puros redistribuir la riqueza a todo el pueblo se quedó únicamente en un sueño utópico por cumplir, la realidad en la que despertó el mexicano de aquél entonces era llena de ilusión, de sueños, de proyectos el “Ahora si esos caciques nos van a devolver todo lo que nos robaron” se quedó solo en eso, sueños; para que los mexicanos y la incipiente clase campesina y obrera tuviera mayores expectativas el gobierno comienza a gestar una de las mayores tareas de alfabetización conocidas hasta ese entonces, su política de alfabetizar en número y no en calidad se convirtió en el fin último de la tarea educativa, pero que hay con eso, cuál era el trasfondo de esa política, en realidad al gobierno no le importaba la capacidad que tuvieran los profesores reclutados, ni mucho menos los resultados que tuvieran con la tarea educativa, muestra de ello es como lo dice Meneses (1988) al referirse a la poca disposición de las autoridades educativas para darle seguimiento al trabajo realizado por los profesores y aún más importante para cerciorarse de la calidad de los servicios prestada.

De esta forma, la política implementada por las autoridades se convirtió en una fábrica de sirvientes al servicio de los hacendados que ahora sólo habían cambiado de nombre pero que aún poseían grandes fortunas, y obviamente ellos eran los titulares de las pocas empresas que se iban creando para comenzar a activar la economía de nuestro país. Esa necesidad por letrar al hombre más pobre y miserable lo convirtió en un sujeto apto para integrarse a la vida laboral con las mismas condiciones paupérrimas de siempre, con la única diferencia de que ahora ya sabía leer y escribir además de hacer cuentas, si hacemos una analogía para entender esta condición podemos poner como ejemplo a un refrigerador con funciones básicas y a uno con despachador de agua fría, todos sabemos que la característica común de cualquier refrigerador es la de enfriar y mantener los alimentos, y también deducimos que un refrigerador siempre se encuentra en la cocina, pero la diferencia entre estos enseres domésticos es que uno es práctico y el otro ya no, por lo que la opción más coherente es cambiarlo de inmediato por el que se encuentre en mejores condiciones para cubrir mis necesidades y colocarlo en el mismo lugar.

Así entonces sucedió lo mismo con la clase campesina y obrera, querían personal más competitivo y práctico para elevar las ganancias, esa educación tan reiterada y nombrada estaba disfrazada para el pueblo ya que esa mejora de condiciones de vida, económicas y sociales sólo eran un discurso político para sembrar en los mexicanos un amor a la patria y al trabajo colectivo (Arnaut, 1993)

A todos los campesinos que en ese momento se les alfabetizó no se les brindaron mayores herramientas para forjarse un mejor futuro, se les capacitó para servir mejor a los patrones, el problema no sólo fue la finalidad de la política maquillada, sino que llegó el momento en el que se tenía que dar el siguiente paso, la cobertura a los que tenían la necesidad de estudiar la educación secundaria, el SEM no había previsto tan fuerte situación ya que sólo había pensado a corto plazo para solucionar un problema mediato, la falta de planeación entonces limitó su campo de acción y también encontró reducidos sus recursos humanos para afrontar los nuevos requerimientos de la sociedad.

Es entonces cuando comienza a ser visible la vulnerabilidad de nuestro sistema dadas las condiciones de falta de planeación y visión a largo plazo, el conflicto de cobertura se presentó aún más puesto que el personal que ahora sobraba en primaria fue enviado a secundaria situación que acentuó aún más la problemática de la calidad ya que los profesores no contaban con el perfil necesario para ese trabajo.

Es entonces que la sociedad comenzó a darse cuenta de la gran farsa que se había montado en aras del desarrollo del país y de los ideales de la revolución, la gente seguía “jodida” y los ricos eran los únicos que tenían la posibilidad de recibir verdadera educación, por supuesto en el extranjero y ellos con trabajo sabían leer y escribir, la división social de pobreza y riqueza se acentuaba con mayor énfasis y contrastaba totalmente con el propósito inicial de la campaña de alfabetización presentada por el SEM, en lugar de que los campesinos, indígenas y la clase obrera saliera del hoyo en el que se encontraba, se quedó estancado sin la posibilidad de trascender a un plano social digno.

Las diferencias mas marcadas que se dieron por esta política es que a los campesinos se les dejó en el campo, mientras que la educación que se les dio a los hijos de los ricos les permitió ascender en la escala de poder y ocupar puestos de mucha importancia, con marcadas diferencias salariales y mayor aún con mejores condiciones de trabajo, la desigualdad social era evidente, la política alfabetizadora cumplió con la función definitoria, pero no con la necesidad de fondo que era sacar de la pobreza al pueblo.

No obstante de haber comenzado a abrir la gran brecha de desigualdad en el pueblo mexicano el SEM implementó una política menos pertinente que la anterior e igual de incongruente como su fundamento mismo, en la década de los años treinta cuando el auge del socialismo se dejaba sentir en su máxima expresión en Europa, deciden específicamente en el año de 1934 “Reformar el artículo tercero constitucional sustituyéndose la educación laica por socialista” (Órnelas, 2000) obviamente este cambio de ideología en la educación resultaría por demás incoherente con la realidad ya que la forma de vida y prácticas económicas de nuestro país tenían una presencia meramente capitalista, ante ello hubo una gran cantidad de inconformidades puesto que los terratenientes y dueños de la riqueza en nuestro país se sintieron agredidos por el gobierno y esta política.

Lo más grave es que el pueblo ahora se encontraba en una confusión mayor, ya que por un lado tenían grandes deseos de superarse y por otro estaban siendo comprometidos por luchar por el desarrollo nacional, entonces en dónde quedaron las promesas de salir adelante a partir de la educación brindada por el gobierno.

Los soportes socialistas aparentemente potenciados por Lázaro Cárdenas estaban basados en una educación de carácter racionalista, igualitaria, desfanatizante, proletaria progresiva y funcional que le daría al pueblo las armas para poder surgir como una nueva clase social que empujará la economía nacional; sin embargo los resultados no fueron los más favorables ya que la población en general no tenía costumbres ni principios que eran necesarios para dar el cambio, esa reforma que había sido hilvanada con retazos de el socialismo europeo no era la solución que se necesitaba en nuestro país debido a que el contexto en el que trataba de aplicarse aún no había pasado por un proceso de concientización necesario para poder impregnar a los mexicanos de esa ideología extranjera.

Parafraseando a Ramos (1976), ninguna ideología puede ni debe imponerse sin conocer las características de aplicación ni de contextualización, es decir que no por el afán salir del problema se puede implementar cualquier plan con miras a resolver los conflictos, y en este caso así sucedió ya que la poca duración que tuvo la educación socialista únicamente dejo entredicho que el SEM necesitaba urgentemente un cambio radical, y obviamente no podía venir de afuera como el último fracaso expuesto.

Es así como a pesar de muchos intentos por mejorar las condiciones en las que se impartía la educación, se iba cayendo en los mismos errores, lo más extraño es que a cada tropiezo parecía que los resultados no fueran significativos para corregir los procesos y entonces se volvían a implementar acciones sin mirar más allá de los primeros meses de operación, esa situación se vivió una y otra vez en la cual se daba una reforma y llegaba otra, la falta de planeación se convirtió entonces en el común denominador de las políticas implementadas en el sector educativo de nuestro país.

Eventualmente los enfoques e ideologías que iban permeando el SEM iban cambiando de nombre y de apóstol, a través de las últimas décadas cuando el campo ya no le interesaba al gobierno y cuando la tecnología comenzó a preocuparle fue cuando se le dio otro giro a la educación, tratando de impulsar el carácter técnico para poder defenderse ante la mecanización en los procesos, resultado de ello fue la creación de los CECYT impartidos a cargo del IPN y la creación de otras escuelas como el CONALEP, el DGTI entre otros, estas disposiciones se dieron en respuesta a la gran necesidad de formar técnicos para manejar las máquinas, ahora no sólo se trataba de saber leer y contar sino de saber manejar máquinas, componerlas y darles mantenimiento; esta respuesta por parte del SEM le sirvió de manera mediata aunque a largo plazo le generó otro problema que radica en no haber previsto el resultado de tan osada y atrevida acción ya que cada vez más se aglomeraban los grupos de técnicos, lo que ayer era una necesidad en ese momento perdió importancia, inclusive a pesar de saber lo que había pasado con el reclutamiento masivo de los maestros y su aumento de matricula en contraste a sus plazas vacantes, resultó igual ya que ya no había trabajo suficiente para los técnicos y nuevamente se encontraron en un problema muy fuerte, el aumento del desempleo.

Y así paulatinamente se fue marcando cada vez más la gran diferencia entre las clases sociales en México, por un lado se les daba una educación de liderazgo a los hijos de los políticos y clase rica, mientras que a los hijos de los pobres se les siguió dando una capacitación para ser obedientes en el trabajo y competitivos, razón por la cual la incipiente clase obrera no ha dejado de ser de alguna forma la mano de obra que hace que este país funcione; no se puede culpar de cierto modo a la clase obrera ya que sólo hacen lo que se les dice, ni tampoco le podemos quitar responsabilidad de que su condición sea un proceso repetitivo ya que aunque cada vez va adquiriendo mayor capacidad de reflexionar acerca de su realidad sigue atado de manos para poder reaccionar.

Finalmente puntualizo que cada una de las políticas llevadas a cabo por nuestro gobierno y su subordinado SEM son responsables de las condiciones económicas y sociales actuales, su falta de visión y su poca capacidad para vislumbrar un futuro han sido las causas por las cuales vivimos una realidad muy desalentadora en la que sólo jugamos un papel de peones en un juego en el que participan sólo unos cuantos y en el que el único que pierde a final de cuentas es el pueblo, no obstante no dudo que reformas vengan y otras vayan por que de alguna forma debe justificarse el trabajo de oficina, lo único que sería digno de tomar en cuenta es que durante mucho tiempo el pueblo ha servido como peón, esclavo y sirviente y que ya es tiempo de que sea tomado en cuenta para redactar sus políticas y acciones, ahora es cuando comprendo el porque los planes y programas de una universidad pública y otra privada son tan distintos y el porque el perfil de egreso de ellos me parece tan extraño, y me entristece saber que la respuesta a mi inquietud es porque nunca he trascendido de mi clase social que ha sido golpeada y sobajada desde el origen del sistema, a pesar de ello no me rendiré y trataré de que cada uno de los pasos que de en un salón de clases sea para tratar de igualar las oportunidades de conocimiento en mis alumnos, que esa posibilidad de salir adelante que no tuvieron mis abuelos y mis padres no sea heredada a las futuras generaciones, con frecuencia hablamos de que los niños son el futuro de México, pero la realidad es que ya son el presente y que precisamente por ellos es que se debe pugnar porque las políticas educativas sean congruentes en la realidad y que no se queden como requisito burocrático.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


Arnaut Salgado, Alberto (1993), “Historia de una profesión: maestros de educación primaria en México”, Tesis de Maestría, México, El Colegio de México.

Barbosa Heldt, Antonio (1972), “Cien años de la educación en México”, México, Pax.

Castillo, Isidro (1965), “México y su revolución educativa”, México, Pax, pp. 12-29

Civera Cerecedo, Alicia (1997), “Entre surcos y letras. Educación para campesinos en los años treinta”, México, El Colegio Mexiquense, A. C.-Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.

Latapí, Pablo (1991), “La educación formal”, vol. I, México, SEP-Nueva Imagen, pp. 45-56

Loyo Bravo, Engracia (1999), “Gobiernos revolucionarios y educación en México”, 1911-1928, México, El Colegio de México, pp. 26-38.

Meneses Morales, Ernesto (1988), “Tendencias educativas oficiales en México”, 1934-1964, México, CEE-UIA, pp. 56-65.

Paz, Octavio (1990), “El laberinto de la soledad”, México, ed. FCE, pp. 89-92.

Rodríguez Rivera, Víctor Matías (1986), “Esbozo histórico y prospectiva de las escuelas normales rurales”, Cero en Conducta, No. 4, marzo-abril, pp. 49-55.